Todos los que hemos ido por primera vez a una cata nos enfrentamos a una cantidad de información tal que realmente ese día seguro que no has disfrutado del vino.
Pero creedme cuando os digo que es una información importante y necesaria para comprender la magia que en ese momento va a ocurrir.
Y digo magia porque ¿Como llamarías a traer uvas del campo y que en unos meses en tu copa haya aromas de manzana , bollería o frutas tropicales y flores blancas?
Por eso para que cuando vayáis a una cata podáis disfrutar la máximo os dejo un resumen sencillo para revisar antes de coger la copa.
Haremos 3 grupos, los aromas primarios, secundarios, terciarios y uniremos un grupo extra que será el de aromas de defectos del vino.
Aromas del vino primarios
Los aromas primarios son los aromas que provienen de la cepa. Son los que aporta la uva al vino, que suelen ser fruta, especias y minerales. Dependen mucho de la variedad de la uva y se pueden determinar 4 series.
Floral: Jazmín, rosa, lila, flor de azahar, flor de acacia, violetas.
Vegetal: Pimiento, hierba cortada, heno, eucalipto.
Frutal: Maracuyá, pera, melocotón, albaricoque, fresa.
Mineral: Brea, pizarra mojada, granito, punta de lápiz.
Los aromas secundarios del vino
Los aromas secundarios provienen del proceso de fermentación alcohólica o malo láctica, y suelen variar en función de las levaduras seleccionadas y de la temperatura de fermentación de los vinos. Podemos diferenciar tres series:
Fermentación: panadería, bizcocho, miga de pan.
Lácticos: yogurt, leche, levadura, queso fresco.
Amílicos: esmalte de uñas, plátano, barniz.
Aromas terciarios
Los aromas terciarios, son los típicos de la crianza de los vinos en botella de larga duración.
Es una evolución de aromas del vino que desemboca en aromas tipo cuero y pieles de animales. Este bouquet se crea en la botella y por la unión de diferentes aromas primarios y secundarios.
Aromas de los defectos del vino
Sin estar en el grupo clásico de aromas del vino, debemos mencionar los aromas que tiene los defectos del vino y que nos ayudarán a saber si debemos abrir otra botella ya que la actual no está en condiciones de ser bebida.
Vino oxidado: el vino pierde su carácter frutal, con aromas a caldo de carne, acelga o curry.
Corcho: El tricloroanisol es un mal que produce aromas a hongo, humedad y que no permite saborear el vino.
Exceso de Sulfuroso: Aromas muy desagradable a cerilla recién encendida.
Vino reducido: Aromas a huevo podrido.
Acidez volátil alta: Aromas a vinagre o a acetona.
Pero lo importante es que los aromas de los errores en los vinos son poco frecuentes y la mayoría de los vinos tiene aromas muy agradables y diferentes.
Más adelante iremos entrando en cada uno de los grupos con más detenimiento
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