En el otro extremo está un vino donde la burbuja se consigue con la adicción de carbónico artificial. Esto producirá burbujas descompensadas y poco integradas, con sensación más de bebida carbonatada.
Si elegimos vino fermentado por el método tradicional, la burbuja es muy fina y elegante. En el otro extremo está la adicción de carbónico artificial que produce burbujas descompensadas y poco integradas.
Las variedades utilizadas para espumosos son muy diversas, pero vamos a tomar las variedades autorizadas en la DO Cava para guiarnos en esta elección de platos para los vinos espumosos.
Las variedades autorizadas para el vino de la DO Cava son: Macabeo, Xarel.lo, Parellada, Malvasía y Chardonnay, en variedades blancas. Las variedades Tintas autorizadas son Garnacha Tinta, Monastrell, Pinot Noir y Trepat.
¿Con qué maridan bien los vinos espumosos?
Con estos conceptos básicos determinamos los mejores platos para distintos espumosos. Primero decir que vamos a elegir un vino espumoso elaborado por el método tradicional, sin azúcar residual, lo que viene a ser un Brut Nature, no obstante os paso la clasificación de los espumosos en función de la cantidad de azúcar residual:
Brut Nature: Inferior a 3 g/l. y sin adición de azúcar.
Extra Brut: Entre 0 y 6 g/l.
Brut: Inferior a 12 g/l.
Extra seco: Entre 12 y 17 g/l.
Seco: Entre 17 y 32 g/l.
Semi-seco: Entre 32 y 50 g/l.
Dulce: Superior a 50 g/l.
Así, eligiendo un espumoso Brut Nature blanco, con variedades neutras como Macabeo o Chardonnay, el plato adecuado sería un pescado graso, porque recordad que el carbónico del vino (sus burbujas) nos permite comer platos más densos ya que nos limpia las papilas gustativas y hace muy interesante el disfrute de los platos. Este es un perfecto maridaje.
En un espumoso con variedades más aromáticas como la Malvasía, el perfecto aliado puede ser un risotto con notas de trufa, ya que la combinación de la potencia de los aromas del plato y el vino pueden hacernos disfrutar de manera importante.
Cuando el vino elegido sea un espumoso rosado, se abre el abanico a otros platos. Si el vino rosado es de Monastrell, que es una uva muy potente, podríamos decantarnos por una paella de marisco o de bogavantes que nos acercarán al cielo.
Si la elección de la uva es el Pinot Noir, que es más elegante y delicada podríamos elegir platos como el Sushi o el ceviche.
No quiero dejar pasar la oportunidad de recordar que el espumoso rosado es un perfecto aliado de la casquería como los callos o las manitas de cerdo. Donde nos refrescara las papilas gustativas y resaltará los toques picantes.
El maridaje vino espumoso, como podéis ver, los vinos espumosos ofrecen muchas mas posibilidades de maridaje que el brindis, aunque creo que esa cualidad sigue siendo una gran recompensa, pero nos permite consumir estos maravillosos vinos todo el año
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